lunes, 29 de junio de 2009


Y ya por fin si miro algún espejo
se digna a devolverme la mirada
no sin antes reírse
de mi actual aspecto
como si no entendiera
lo lánguido y febril
del sufrimiento.


Y no sabe el espejo
del lento gotear de la clepsidra
inexorable
que acompasa los pasos del camino del olvido.

¡Qué sabrán los espejos!
¡Cristal lleno de envidia y de miseria!
y es mi propio reflejo que se ríe
de mi terrible estado
el que no sabrá nunca
de la triste alegría
de los besos.

jueves, 25 de junio de 2009



Esta noche vengo aquí a despedirme y a sostener que un hombre no es más que los pedazos de sí mismo que ha entregado en su sacrificio por otros. Todo lo que uno padece por sí mismo es mierda que cae en la arena donde nada nace. Lo que uno padece por otro, en cambio, es la semilla de la que brota el árbol de la memoria. Y ese árbol sostiene al hombre ante la amenaza de la arena y la mierda, el olvido y la muerte.


Lorenzo Silva. La Flaqueza del Bochevique

jueves, 18 de junio de 2009


-----------------------------------------------------
Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.
-------------------------------------------------------
Fray Luis de León

lunes, 1 de junio de 2009



¿Y a qué le importa a nadie cómo está mi alma?

Más triste que el silencio

más sola que la luna

Y qué importa ser poeta

o ser basura

miércoles, 13 de mayo de 2009

La última sinfonía


No sé decir qué hora era, estaba demasiado oscuro para ver el reloj del puerto. Él estaba allí, la cabeza cubierta con lo primero que encontró: un viejo jarrón de cerámica desconchado. Lo miraba, apoyado sobre el frágil puente de madera mientras la tormenta arreciaba y los rayos descargaban su rabia rasgando el cúmulo de nubes que había usurpado el cielo.

Él se giró, poniéndose de cara al mar mientras se arrancaba la vasija de la cabeza y la estrellaba contra el suelo, dejando ver su rostro deforme, agitando las manos como si fuera un director de orquesta que marcara, desde aquel improvisado atril, el compás a los elementos en guerra.

Lo último que recuerdo, fue cómo un rayo alcanzaba la balaustrada y cómo su cuerpo se estremecía y se doblaba sobre sí mismo. Cayó de espaldas con los brazos abiertos, cerrando así tan macabra sinfonía.

miércoles, 29 de abril de 2009



Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el solo de reproches con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman el humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole sin dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…

J. Sabina


jueves, 23 de abril de 2009



SE EQUIVOCÓ LA PALOMA

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)

Rafael Alberti